| Senegal
encierra en la complejidad de su historia,
sus gentes y su cultura, un sinfín
de curiosidades cuyo entendimiento nos permitirá
conocer y entender más facilmente este
extraordinario país. Algunas de ellas
son:
Yongama
(Djongama): Las yongamas representan el canon
de belleza en la tradición senegalesa.
Una mujer yongama debe ser lo más ancha
de caderas posible, suficientemente gruesa
para demostrar que nunca la ha faltado de
nada, sus andares, extremadamente lentos y
su vocabulario deben demostrar que ha recibido
una educación al más puro estilo
tradicional. La tez clara, ya sea natural
o gracias al tratamiento artificial con cremas,
es un detalle también muy apreciado
entre las yongamas.
Embalaj
(Mbalakh): Este es, sin duda, el ritmo más
popular del Senegal. Se puede decir que el
embalaj es la música senegalesa por
excelencia, su rey es Youssou Ndour y sus
príncipes Alioune Mbaye Der, Omar Pene,
Alioune Kasse o el seductor, Thione Balago
Seck.
Chof
(Thiof): Un chof es comúnmente hablando
un guaperas, un “tío bueno”
pero el thiof es, en realidad, un pescado
parecido al mero muy apreciado en la preparación
del plato nacional senegalés, el chiebudien.
Con el paso del tiempo las jóvenes
han ido introduciendo esta denominación
en el argot cotidiano para designar a los
jóvenes apuestos y atractivos, hoy
en día, el chiof es, sin duda, el mejor
piropo que nos pueden dirigir.
Tabaski:
La fiesta de Tabaski o del cordero es sin
duda, la más popular en el calendario
senegalés. En realidad, Tabaski, es
la fiesta musulmana llamada Aid Al Kbir que
conmemora el sacrificio de Abraham a través
del sacrificio de un cordero por parte de
cada familia musulmana. Tiene lugar 40 días
después del fin del mes santo de Ramadán.
Todos los senegaleses, incluidos los católicos,
la celebran, se rinden visita unos a otros
pidiéndose perdón y haciendo
votos de paz y cordialidad.
Bubu
(Boubou): El boubou es la vestimenta tradicional
tanto de los hombres como de las mujeres en
Senegal. El de los hombres puede estar constituido
de pantalón, kaftan (especie de camisola)
y el gran boubou propiamente dicho (conocido
como ñeti abdou) o simplemente de pantalón
y gran boubou , se acompaña de babuchas.
El boubou de las mujeres es más variado,
puede ser de varias piezas y los más
completos comportan varios pareos, y un fulard
en la cabeza. El tejido puede variar desde
simple algodón hasta el cotizado Thioub;
el precio de un gran boubou en thiuob bordado
puede llegar a sobrepasar los 600 euros aunque
los más sencillos podrán adquirirse
a partir de 15.000 cfa.
Leones
de Senegal: “Les lions et liones du
Senegal” son las y los deportistas senegaleses
que representan a su país en las competiciones
internacionales. En definitiva, se trata de
un pseudónimo que pretende ensalzar
las cualidades de los deportistas del país.
Así mismo, el león es el animal
emblemático de Senegal, a pesar de
que estos felinos se encuentran prácticamente
desaparecidos del país.
Baobab:
El baobab es el árbol emblemático
del Senegal. Su tronco es de un diámetro
particularmente ancho y su aspecto le confiere
propiedades mágicas entre varias etnias
de Senegal. El fruto del baobab sirve para
condimentar platos y preparar zumos, por último,
su semilla y su follaje también son
comestibles. Cuenta la leyenda que el baobab
consciente de su fuerza y presencia, llegó
a desafiar a los dioses que en castigo por
su osadía le condenaron a crecer al
revés con la copa bajo tierra y las
raíces al viento. Esto explica lo extraño
de su presencia.
Gris
gris: Estos amuletos son populares entre todos
los senegaleses independientemente de la etnia,
la religión o la región en la
que vivan. Los hay contra el mal de ojo, el
mal de amores o incluso los que vuelven invisible.
Los hay de protección y de agresión.
Los confeccionan los brujos, los sabios e
incluso los marabouts. Si son personales,
se suelen llevar en la cintura, el pecho o
en el antebrazo, si son para la familia, se
suelen esconder encima del cerco de la puerta
principal de la vivienda.
Toubab:
En un principio se denominaba toubab a los
colonos franceses, no es una palabra despectiva
aunque a veces puede molestar dependiendo
de cómo se pronuncie. Hoy en día
se considera toubab a todos los blancos, en
general, independientemente de donde sea su
origen.
Boy
medina: Quizás el más célebre
de los boy medina del mundo, sea el cantante
Youssou Ndour. En concreto, se denomina boy
medina a todas aquellas personas que nacieron
o crecieron en el popular barrio de Dakar
de la Medina, a menudo se compara este barrio
a una ciudad independiente con su particular
forma de vida. La Medina es un barrio modesto
pero a menudo sus hijos que hicieron fortuna,
prefieren seguir habitando aquí en
lugar de adquirir lujosos chalets en barrios
más elegantes.
Gorgulu:
En Dakar se dice que todo senegalés
en un tanto gorgulu por obligación.
En definitiva, un gorgulu es una persona de
escasos recursos que se ve obligado a utilizar
toda su astucia e instintos, a veces incluso,
los no demasiado honestos, para sacar adelante
su difícil situación económica.
Un “buscavidas” cuya mayor preocupación
es asegurar la DQ (depense quotidien). Existe
incluso un semanario humorístico en
forma de cómic y una serie de televisión
que narra las desventuras de un personaje
llamado Gorgoulou.
Yaga
Ndiaye (Ndjaga Ndiaye): Cualquier habitante
del gran Dakar conoce mejor que nadie los
yaga ndiaye. Estas camionetas de marca Mercedes
y color blanco sirven de transporte colectivo
a todos los habitantes de los barrios periféricos
de Dakar. Su aspecto destartalado rivaliza
con la pericia de sus conductores que deben
encontrarse, sin duda, entre los más
indisciplinados del mundo. En su interior,
los senegaleses pasan a menudo horas enteras
a diario en los interminables atascos y todos
los chismorreos de la ciudad están
aquí abiertos a unos y otros.
Jeisal (Kheisal): Muchos hombres y mujeres
senegaleses y de otros países africanos,
consideran que una piel demasiado negra es
símbolo de baja alcurnia social o simplemente
antiestético. Por ello, en determinadas
clases sociales, las mujeres se aplican por
todo el cuerpo lociones y cremas que despigmentan
la piel a fin de hacerla más clara
y, por tanto, más atractiva. El jeisal
constituye un enfrentado debate en la sociedad
senegalesa entre los que lo defienden como
una simple moda estética y los que
consideran que se trata de un complejo racial
y un deshonor hacia la negritud.
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